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Los patios y jardines estaban acentuados con aviarios, fuentes y figuras de mármol o bronce, de los que brotaba agua hacia piscinas y caminos. Inclusive las casas modestas contaban con áreas ajardinadas, que “expandían” al pintar arbustos en los muros de patios y colocar esculturas de animales salvajes o de Dionisio, dios del vino (o Dioniso, nombre del dios, según la versión clásica), así como retratos de sabios griegos.  León, Pompeya, Casa del Citarista. Bronce. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.
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