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La magna exposición Pompeya y una Villa Romana fue inaugurada en el MNA. Con una cita retomada de Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar: “El porvenir del mundo no me inquieta (…), acepto serenamente esas vicisitudes de la Roma eterna”, Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), inauguró la víspera Pompeya y una Villa Romana. Arte y cultura alrededor de la bahía de Nápoles. Durante el acto de apertura de la magna exposición compuesta por un centenar de piezas romanas, Alfonso de Maria y Campos, director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), comentó que con esto “se produce un diálogo contemporáneo de dos pasados y dos identidades constitutivas del mundo actual”, la Roma clásica y las culturas mesoamericanas. De Maria y Campos hizo hincapié en la trascendencia de los hallazgos en Pompeya, Herculano y, en general, en la costa napolitana, que desde fines del siglo XVIII, contribuyeron a moldear una época y un espíritu: el de la Ilustración. Acompañado a su vez de Roberto Spinelli, embajador de Italia en México; y Diana Magaloni, directora del Museo Nacional de Antropología; el director del INAH conjugó en su discurso los destinos del patrimonio cultural italiano y mexicano, cuya riqueza ha merecido desde hace siglos el interés de los intelectuales. “No es de extrañar que un soberano ilustrado como Carlos III haya patrocinado las excavaciones de Pompeya y Herculano en el reino de Nápoles, pero también en la Península de Yucatán, donde dio un impulso formidable a la conformación de la arqueología como una disciplina científica moderna”. Es así como Pompeya y una Villa Romana, que llega para el disfrute del público nacional, permite rastrear la función que estos lugares tuvieron como centro de descanso y meditación de filósofos, comerciantes y aristócratas desde el fin de las Guerras Púnicas, en el siglo II a. C.; aunque alcanzaron su esplendor durante la dinastía Julio Claudia, desde Augusto en 27 a. C., a Nerón, hacia 68 d. C. La exhibición que permanecerá hasta febrero de 2010 reúne una colección proveniente de los museos arqueológicos de Nápoles y de Campi Flegrei, así como de las oficinas de Excavaciones de Pompeya, y de Oplontis en Torre Annunziata, Italia. Pompeya y una Villa Romana forma parte del ciclo Grandes civilizaciones del INAH y arriba a México en reciprocidad de Teotihuacan. Ciudad de los dioses, muestra que llegará al Palacio de Exposiciones en Roma, en 2011. En ese sentido, Roberto Spinelli, embajador de Italia en nuestro país, detalló que además de la exposición sobre Teotihuacan, el intercambio entre ambas naciones a propósito de 150 años de unidad italiana, incluye también una exhibición en Nápoles sobre los rostros de los soberanos mayas a través de sus máscaras mortuorias hechas en jade. Un paseo por las villas romanas Esta exposición internacional ofrecerá a los visitantes un viaje por la vida cotidiana de las villas romanas de Pompeya y Herculano, antes de quedar sepultadas bajo la lava del Vesubio en 79 d. C. La museografía y los apoyos audiovisuales recrean la disposición y el refinamiento de patios, jardines e interiores. Esculturas, ornamentos, mobiliario, fuentes, mosaicos y objetos personales, dan ejemplo del exquisito arte romano, desarrollado para decorar las villas y el vestir de la aristocracia. Pompeya y una Villa Romana. Arte y cultura alrededor de la bahía de Nápoles, estará abierta en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Antropología (Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec). Horario de 9 a 17 horas de martes a domingo. Costo 51 pesos por persona. Entrada gratuita los días domingo. Quedan exentos de pago los menores de 13 años de edad, estudiantes y maestros con credencial vigente, personas con capacidades diferentes y adultos mayores.
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